Laureano Oñate Mariscal

Presidente de la Sociedad Aragonesa de Grafología

 

Laureano Oñate

En esta página de entrevistas, y contando con la aprobación del Consejo de Redacción de la Revista, me he permitido la libertad de invitar a un personaje de distinción en nuestra Comunicad Autónoma Aragonesa, que además de buen amigo, ha sido mi profesor de este tema tan apasionante que es la Grafología y del que siempre escribo en las páginas de esta tribuna. Se trata de Laureano Oñate Mariscal, que es el Presidente de la Sdad. Aragonesa de Grafología, a la cual pertenezco y soy miembro de su Junta Directiva. A su condición de Presidente de la mencionada asociación, une una serie de títulos y puestos jerárquicos que detallo: Perito calígrafo, Profesor de Psicología y Grafología, Licenciado en Ciencias de la Educación, Coronel de Artillería, Miembro de la Asociación de grafoanalistas consultivos de España y de la Sociedad Española de Grafología, actividades que desarrolla en función a su doctorando en Psicología. Debo agradecerle también su colaboración en nuestra última revista con un artículo en el que realizaba un somero análisis grafológico de la firma del gran actor de teatro y cine turiasonense, Paco Martínez Soria.

Mi primera pregunta es obvia ¿Cómo te iniciaste en este apasionante arte de la Grafología?

Mis inicios en la Grafología fueron una mezcla de curiosidad y un acer-camiento a los estudios de Psicología, ya que es muy importante para esta materia, mezclando los dos conceptos, y de esta forma entré en este apasionante tema.

¿Podrías expresarme algunos momentos cumbres en el desarrollo de esta actividad?

Partieron de esa curiosidad inicial e hice los cursos de grafopsicólogo, grafopatólogo, y de selección de personal, dentro de la perspectiva de la Grafología, en la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid; descubriendo la maravilla que representa esta materia de la que en principio pensaba que era una ciencia menor.

Nos gustaría que nos hablaras de tus actividades actuales al respecto.

La primera de ellas es mi actuación como Perito Grafólogo y Caligráfico de los Tribunales de Justicia y de letrados y personas que les interesa averiguar la autenticidad de determinados documentos. En ocasiones nuestro trabajo es para los jueces un elemento necesario e imprescindible.

El hacerle un análisis grafológico a una persona conlleva que al dárselo quizás discrepe de cómo se valora asimismo ¿Cómo reaccionan cuando lo reciben?

Generalmente lo aceptan aunque siempre ponen algo en duda, pero siempre les aclaramos que es muy distinta la opinión subjetiva y que no es lo mismo como nos vemos a lo que en realidad somos. Siempre queda que el sujeto en cuestión lo acepte o se quede con la duda pero, en la mayoría de los casos, admiten los aspectos positivos y procuran olvidarse cuanto antes de los peyorativos. Ahora bien, siempre decimos toda la verdad de lo que observamos.

La confidencialidad en estos análisis por supuesto que será total.

Por supuesto, la documentación que nos llega, bien sean dibujos, (árbol, figura, casa, pueblo) o la escritura, normalmente yo aconsejo a mis colabo-radores y alumnos que los matriculen con una sigla para guardarlos y que, en un momento determinado, nadie pueda saber a quien corresponden.

En personajes que, más o menos, tienen una idea preconcebida de su personalidad, incluso si son muy conocidos ¿Existen muchas variaciones concretas?

Siempre tenemos que jugar un poco con el léxico, pero diciendo siempre toda la verdad porque no seríamos fieles a nuestro ideal y buscando las formas, pero sí existen unas personalidades muy distintas a lo que en realidad la ente piensa.

Sobre todo en personajes muy conocidos desde el punto de vista social ¿Existen muchas sorpresas?

De hecho, ocurre en ocasiones, lo que pasa que cuando realizamos el análisis tratamos de inhibirnos del personaje y nos limitamos a proyectar exclusivamente lo que analizamos sobre el papel y lo que pueda pensar él o las personas que les rodean no nos preocupa. Nosotros tratamos de ser totalmente imparciales, pero, naturalmente, con grandes dosis de cariño y con mucho cuidado para no ofender los sentimientos de las personas analizadas.

Se dice, que sí pudiéramos fabricarnos un prisma a través del cual nos viéramos como en realidad somos, posiblemente existirían más suicidios de los que hay.

Existe mucha gente que tiene depresiones, pero esa frase es un tópico. Cuando analizamos al sujeto procuramos tratarlo con mucha mano izquierda para evitar que pueda entrar en una disyuntiva de falta de estima propia. Con respecto a los suicidios que mencionas, en una ocasión se detectó una personalidad proclive a realizar uno de estos actos de autodestrucción y cuando se intentaron tomar medidas ya fue tarde.

Hay muchas personas que acreditan un ego muy fuerte y tienen complejos de superioridad. Si se les determinan datos negativos con respecto a su personalidad supervalorada ¿Qué tal reaccionan?

Como ya he dicho antes es un poco cuestión de la mano izquierda del grafólogo cuando emite el informe. Se procuran decir las cosas con la suficiente suavidad para que estas personas, con un alto grado de supervaloración de ellos mismos, no se suban por las paredes ante aspectos negativos de su personalidad. Ahora bien nuestra independencia es total y nunca mentimos.

Nos puedes hacer una valoración del estado actual de la Grafología.

Depende un poco de los países. En Europa y, sobre todo, en naciones anglosajonas la emplean mucho médicos y psicólogos como elementos introductores a sus análisis y posibilidades de curación de sus pacientes dentro de los tratamientos curativos que prescriben. En el terreno de la pericia caligráfica, en ocasiones, hay mucho dinero en juego, dependiente de un buen análisis. En la actualidad, se está empleando mucho también la Grafología en el aspecto de selección de personal, donde influye muy positivamente porque no es la preparación de la persona que se entrevista lo que importa, sino su personalidad y es imprescindible, sobre todo para la elección de cargos de importancia en las empresas.

En el campo de la informática ¿También tiene importancia la Grafología?

En el análisis morfológico de la escritura o del test gráfico, esto si que es posible informatizarlo desde el punto de vista psicológico de todos los resultados que se aprecien, pero siempre con el único motivo de archivar debidamente la información que se requiere.

Muy gratificante resulta escuchar a nuestro amigo Laureano Oñate, contándonos lo apasionante de la Grafología y lo imprescindible que resulta en la actualidad su aplicación a la vida cotidiana, pero el tiempo pasa inexorable y para él es oro. Aunque no podemos substraernos de rogarle, que sí pudiera existir la posibilidad de que pronunciara una conferencia coloquio, en la Sede Social de nuestro Club, naturalmente hablándonos de esta materia.

-Estoy a vuestra disposición y os doy las gracias por la entrevista que me habéis realizado en vuestra prestigiosa revista cultural.

Por Alfredo Vidal

Ana Zanuy

Compañera que cumple cien años

 

Ana Zanuy


Cuando me enteré de la buena nueva de que nuestra compañera del Banco, Ana Zanuy, iba a cumplir cien años, le pedí al Director de «La Sirena de Aragón» que me acompañará a su domicilio para, juntos, realizarle una entrevista, ya que tuve el gran placer de trabajar, hace muchos años, con ella, en lo que fue la Dirección General del desaparecido Banco de Aragón.

En la actualidad, vive con una sobrina, María Pilar Zanuy, y con el esposo de ésta, los cuales se desviven en cuidarla. Nos dicen que les trasmite su alegría, su esperanza de vida y su buen carácter. Ana se defiende, diciendo que si en alguna ocasión ha tenido que llamarle la atención a alguien lo ha hecho, pero nunca con acritud, argumentando que el cariño hacia sus sobrinos es grande.

Sorprende, muy favorablemente, el aspecto de Ana; independientemente de su habitual jovialidad, rebosa salud por todos los poros de su anatomía. Pero como quiero ser respetuoso con la normativa de nuestra entrevista, le pido que haga un ejercicio de memoria -aunque siempre es dificultoso a su edad- y nos hable de sus inicios como empleada de banca.

No me resulta ninguna dificultad responderte porque, afortunadamente, a pesar de mis años, conservo una buena memoria, en realidad siempre la he tenido. Yo nací el siete de marzo de 1907 y entré a prestar mis servicios en el Banco de Aragón a los diecinueve años, concretamente en el año 1926. Mi hermana María (ya fallecida), lo hizo también el mismo año pero un poco mas tarde. Cuando ya llevaba algún tiempo, un buen amigo de la familia, Don Miguel Portolés, me reclamó para entrar en la Telefónica, pero me negué porque ya me había acostumbrado al trabajo bancario y me gustaba, además mi padre también estaba en el Banco con el cargo de Inspector y era un apoyo. Me jubilé a los sesenta y cinco años, después de cuarenta y cinco años de servicio, con el cargo de jefe.

Ana Zanuy con su sobrina

En aquella época ¿habría pocas mujeres bancarias?.

En el Banco de Aragón, solamente mi hermana y yo, y la telefonista, Pilar Bregante, pero ésta no desempañaba labores administrativas. Creo recordar que sólo había otra chica que trabajaba en Banesto.

Nos gustaría que nos hablara de sus primeras experiencias en el Banco.

Pasé a pertenecer al negociado de Inspección General, donde siempre he estado, y mi jefe era Don Joaquín Pérez Martón, dicen que era misógino, es decir que odiaba a las mujeres. Algunos compañeros dijeron: «Pobre Anita, la devorará en cuatro días«. Pero a mí siempre me tuvo un aprecio especial y me trató muy bien. Me acuerdo mucho de él; murió un día de repente y lo sentí mucho. Un sobrino suyo, con el transcurso de los años, me dijo que en una ocasión le había confesado que se arrepentía profundamente de no habérseme declarado y casarse posteriormente conmigo.

Por lo que nos cuenta ¿Con los compañeros, se llevaba muy bien?.

El trato con ellos era excelente, incluso en alguna ocasión, por el puesto que ocupaba, les solucionaba algún problema. Un día logré que no sancionaran a un muchacho que llegaba tarde porque visitaba a su novia en Tarazona. Don Cipriano, su inmediato superior, me dijo que era una «madraza» y que sacaba la cara por todos. Recuerdo, con nostalgia y cariño, a compañeros como a Ferrer Polo, Corvinos o Bona. Todos éramos como hermanos, fuera y dentro de la oficina, y yo estaba como una reina. Con los jefes superiores también tenía muy buen trato, como con Don José Joaquín Sancho Dronda.

Pero, en aquella época el trabajo administrativo era muy duro.

Es cierto, era exhaustivo. Por mi mano pasaban todos los datos de la clientela, que yo controlaba perfectamente; también tenía mucho trato con los directores de las sucursales. Hace años, en una ocasión, de las contadas veces que he faltado a trabajar por enfermedad, ya que, gracias a Dios, siempre he tenido una excelente salud, sin ningún ánimo de pedantería, diré que pusieron en mi puesto a tres compañeras y no podrían juntas desempeñarlo. He tenido siempre mucho nervio para trabajar.

Aún en la actualidad, le apreciamos una gran vitalidad.

La salud siempre le he tenido excelente, nunca he tenido dolores ni enfermedades. Algunas amigas no se lo creen pero es cierto. Jamás he tomado medicinas, aún en la actualidad, que el único mal que tengo es una degeneración macular en la vista, pero, a mis cien años, oigo perfectamente y conservo todas las facultades.

¿Qué opina del trabajo en el banco hace años y los cambios posteriores?.

Aquella era otra vida, ya no desde el punto de vista administrativo, que ha cambiado como de la noche al día, sino en el trato humano que se dispensaba, lo mismo al compañero que al cliente. Ahora prima mucho el aspecto económico y se olvidan otros valores.

Pero, ¿también habría tiempo para el ocio?.

Claro, me gustaba ir, todos los veranos, a la residencia de Canfranc, donde se confraternizaba mucho. Como me satisfacía la nieve y caminar por el «Paseo de los Melancólicos«. También iba a la playa, sobre todo a Benicarló y a Peñíscola.

Rodeada y mimada por tantos hombres y con ese aspecto tan atrayente ¿alguna relación tendría, podríamos decir que, más que de trabajo?.

Yo soy soltera, pero porque nunca encontré a ningún príncipe azul, o quizá fui muy exigente para los hombres. Proposiciones tuve muchas, inclusive ya entrada en años. Mi compañero, Adolfo Lazaga, insistía mucho para casarse conmigo. Otro empleado, Gregorio Val, subía mucho a mi negociado, yo freo que cada cinco minutos, por la más nimia cuestión, sólo para poder verme y hablar conmigo. Y conste que yo nunca hacía nada para atraer a nadie, pero esa es la verdad.

Foto de familia

Pero ¿algo de vida social si que haría?.

Siempre me ha gustado mucho bailar, sobre todo en mi juventud. Todos los años iba a las fiestas de Baile de Calatayud y recuerdo que, en la sala de baile, me dejaban sola en la pista, junto a mi pareja, porque decían que lo hacía muy bien. En Zaragoza, me gustaba ir a «Las Palmeras«, sobre todo con mi compañero Antonio Soriano. Me impresionó mucho cuando murió, no hace muchos años. Era un excelente fotógrafo y un gran montañero.

Como final, y para no cansarla demasiado, ¿qué les diría a las nuevas generaciones de empleadas de Banca?.

Que sean sinceras consigo mismas y no escatimen su rendimiento y que lo hagan de corazón, como ha sido siempre mi norma. Evitar la pereza y amar su trabajo es muy importante.

Resulta muy agradable contemplar el porte distinguido y jovial de nuestra compañera Ana Zanuy, a la que cien años la contemplan, sin tener achaques ni saber lo que es un dolor, ni lo que es la tensión arterial, pero es un auténtico soplo de aire fresco escucharle hablar con esa sinceridad y honradez que sólo tienen en esta vida los elegidos.

Por Agustín de Vicente

Adolfo Espín

Gran profesional de Banca y Asesor ejemplar

 

Adolfo Espín


Uno de los compañeros a los que más he admirado durante mi vida profesional en el Banco ha sido Adolfo Espín Lamata, no solo por su enorme profesionalidad y amplios conocimientos bancarios (aunque tengo algunos años más que él, he de confesar que, desde el punto de vista bancario, me enseñó muchas cosas), sino también por su gran calidad humana. He valorado mucho poder realizarle una entrevista para «La Sirena de Aragón» y he llegado a la conclusión de que podemos aprender bastante por todos los conceptos con la misma.

Adolfo es un hombre polifacético, en muchos aspectos, pero se impone que, siguiendo la costumbre de esta tribuna, la primera cuestión que le planteemos sea sobre sus inicios profesionales en banca.

Yo creo que me valoras en demasía, pero por la buena amistad que nos une, accedo a tus deseos de entrevistarme. Te diré que a la edad de catorce años entré a trabajar en el Banco Central, con la categoría de botones, en la Sucursal de la Avenida de Madrid, 181 de Zaragoza, tras un examen previo, y con el apoyo de algunas personas, sobre todo de mi primo, Antonio Bernad Espín, que pertenecía a la plantilla del Banco como empleado y que posteriormente ocupó diversos cargos como Interventor y Apoderado, siendo muy valorado en la Entidad. Recuerdo que el mismo día entramos, Carlos Machín y yo, fue el uno de Agosto de 1966. Después de una larga trayectoria, obtuve la prejubilación en el año 2002.

Nos gustaría que nos hablaras un poco de esa larga trayectoria profesional tuya, tanto dentro como fuera del Banco.

En primer lugar, he de decirte que procuré siempre seguir formándome, al margen de mi trabajo, y tengo que confesar que el Banco me apoyó siempre al respecto, inclusive económicamente. Empecé estudiando el Peritaje Mercantil, en la Escuela Profesional de Comercio, obteniendo el título, y posteriormente me gradué como Profesor Mercantil. Con el transcurso del tiempo, también conseguí la licenciatura en Ciencias Económicas y Empresariales, en la rama de Empresa. Te tengo que confesar que estudiar y trabajar a la vez resulta algo gravoso, pero con buena voluntad y algo de suerte se consigue.

En el Banco Central también fuiste escalando puestos jerárquicos.

Empecé presentándome a oposiciones en Madrid, primero para Oficial Primero. Aprobando para segundo con el número 55 de España, pero como no había plazas me dejaron de ordenanza. Al poco tiempo me volvía a examinar y aprobé como Oficial Primero con el número 17, pero seguía de ordenanza por la misma circunstancia en la citada Sucursal, hasta que me llamaron para cumplir el Servicio Militar. Antes, como tenía inquietudes, también me presenté, al margen, a oposiciones para otras entidades, como el Banco Zaragozano, Crédito Navarro, Banco de España e Ibercaja y aunque aprobé, decidí continuar en el Banco Central, porque le estaba agradecido por los aspectos antes expuestos.

¿Qué sucedió después de cumplir con tus deberes militares obligatorios?.

Al volver, el tema estaba difícil y aunque parezca paradójico tuve que volver a examinarme pero sólo para auxiliar administrativo y me quisieron mandar a una sucursal en Cataluña. Pero, por fin, después de una reunión con el Director de Zona, conseguí que me respetaran mi condición de Oficial Primero y me mandaron con esta categoría a la Agencia nº 16, en el Barrio Oliver, en esa oficina estuve más de ocho años e hice buenos amigos como José Sánchez Anduj. Me ascendieron y pasé a la Agencia nº 11 (en el Barrio de Torrero) con la categoría de Interventor. Permanecía allí algún tiempo y después, con la misma categoría, me trasladaron a la Sucursal del Paseo María Agustín. Se dio el caso de que cuando se jubiló el Director de esa dependencia, estuve mucho tiempo teniendo que desempeñar los dos cargos, ya que no se por que motivo no suplieron su plaza. Al cabo del tiempo me ofrecieron ser el Director y accedía, ya que estaba haciendo las labores propias sin tener la categoría, esto sucedió siendo ya Banco Central Hispano. Permanecí en esa Agencia hasta mi prejubilación que ya he comentado antes.

Has sido siempre una persona muy competente y tengo entendido que, independientemente de lo que me has contado, nunca abandonaste tu pasión por el estudio y perfeccionamiento.

Si, me titulé como Gestor Administrativo en ejercicio y también, después de una serie de cursos, me gradué como Auditor, fui uno de los primeros de España pero no ejerzo. He realizado también muchos cursos profesionales patrocinados por el Banco que me han resultado muy beneficiosos.

Nos has comentado que eres Gestor Administrativo en ejercicio.

Si, independientemente de mi trabajo en el Banco, establecí un Despacho personal de Asesoría de Empresas y Particulares, desde el punto de vista fiscal, laboral y contable, ya que mis estudios se derivaban a una formación, no solamente para mi trabajo en el Banco, sino para otros menesteres profesionales de asesoría.

En la actualidad sigues regentando un importante y acreditado Gabinete  Empresarial.

Si, en la gama de todos estos aspectos y también financiero, sigo en la brecha en mi despacho y he de confesar que tengo buenas colaboradoras así como excelentes clientes de muy buenas empresas, asociaciones y particulares, algunos ya muy buenos amigos.

Sé que actualmente, en Zaragoza, tu Asesoría tiene un auténtico prestigio y tienes el reconocimiento de mucha gente.

Bueno, está mal que yo me vanaglorie de nada, pero afortunadamente no he tenido en mi negocio incidencias negativas dignas de mención y sí, que como he mencionado antes, se me reconoce muy positivamente mi labor, llegando a entablar inclusive lazos muy afectivos con mis clientes y sí, además cobro por mis servicios, la felicidad es completa. A veces me pregunto, si yo he estado en ocasiones a la altura de la confianza que la gente deposita en mí, y lo agradezco tanto que solamente por estos detalles ya me doy por pagado, pero claro el aspecto crematístico también es importante porque mis colaboradores trabajan mucho y tienen que cobrar.

Conozco tu forma de ser y dado que los asesores sois un poco como los confesores financieros de la gente ¿En alguna ocasión, desde el punto de vista emotivo, has hecho tuyos o te han afectado los problemas de tus clientes?.

Naturalmente y no se puede evitar. A mí, en ocasiones, me ha repre- sentado hasta perder horas de sueño, pensando en como solucionar los problemas ajenos, que muchas veces no puedes mantenerlos al margen de tu propia vida social y aunque, repito, se agradece la confianza que depositan en uno, resulta a veces muy duro.

Cambiando un poco de tema y dados tus amplios conocimientos bancarios y financieros, dentro del Banco, cuando estabas en activo, también has impartido cursos de formación y perfeccionamiento.

Sí, la Dirección Territorial me encargó impartir algunos cursos y lo hice con mucho gusto y aunque no se como sería mi capacidad de transmisión, porque es muy difícil expresar los conceptos que quieres explicar a los demás, resulta muy gratificante el compartirlos con tus compañeros.

En nuestro Club Cultural también diste alguna conferencia sobre temas fiscales y, pronto, abusando de tu confianza, te requeriremos para que pronuncies alguna otra sobre todos estos conocimientos que atesoras y que son tan importantes para todos, desde el punto de vista económico y fiscal.

Sí, hablé sobre el Impuesto de la Renta. Me tenéis a vuestra disposición cuando queráis.

Al margen de tu dedicación plena a todos estos apasionantes temas tuyos profesionales, sabemos que también encuentras tiempo para satisfacer tus inquietudes culturales y tenemos referencia de que, sobre todo, eres un gran lector.

Podríamos decir que empedernido, casi es una enfermedad mi afición a la lectura, tengo mi casa llena de libros. Me apasiona la historia en todas sus facetas, sobre todo la narrativa y en novela. La Arqueología también me entusiasma y me instruyo todo lo que puedo al respecto. De la música, sobre todo de la lírica (ópera y zarzuela), soy buen aficionado, pertenezco a La Asociación de Amigos de la Música de Zaragoza (A.M.B.A.) y con su presidente, Miguel Ángel Santolaria, tengo una entrañable amistad de siempre, además de haber sido compañero en el Banco, en la Agencia de la Avenida de Madrid, nuestros lazos afectivos nacen de nuestra cuna en la Parroquia de San Pablo, de la que los dos somos oriundos, él me regala grabaciones y discos que suplen algunas veces mi falta de tiempo para asistir a los emblemáticos actos que realizan. Me gustan mucho también los espacios abiertos, siempre que puedo me gusta ir a la montaña a respirar y a pasear. No obstante, para un hombre de «números» como yo es difícil sacar tiempo para estas saludables actividades, aunque considero que son muy necesarias.

Un hombre con tu experiencia, ¿qué podría aconsejar a estas generaciones actuales y venideras bancarias?.

Lo más importante es el trato comercial perfecto y desinteresado. Nunca crear una escala de valores por la importancia de la calidad económica que pueden tener los clientes. El que hoy es poco importante, el día de mañana puede ser un potentado. Hay que tratar de solucionar los problemas que nos planteen y practicar la empatía siempre. En la actualidad las relaciones humanas tienen una importancia vital en el trabajo bancario. En la banca en general, aún comprendiendo que el trabajo administrativo absorbe mucho tiempo, la calidad de servicio es vital y lamentablemente se están produciendo muchos casos a diario de una mala gestión y un mal trato a la clientela. En mi despacho me cuentan casos penosos por este concepto.

La entrevista la estamos manteniendo en el despacho profesional de nuestro amigo y gran persona, Adolfo Espín, y en su grata compañía, escuchándole con su fácil verbo, además de la importancia de los apasionantes temas que hemos contemplado, hacen que el tiempo pase en un vuelo, pero sabemos que para él es oro y no queremos abusar más de su confianza. De cualquier forma para mí es muy grato el contar con su fiel amistad imperecedera y, para todos, muy pronto, resultará muy ilustrativo y muy importante para nuestra economía doméstica, el escucharle, en alguna apasionante conferencia en nuestro Club Cultural, hablando de esos temas laborales y fiscales tan importantes y de los que él es un auténtico experto y maestro.

Por Templar

Alfredo Vidal

Hombre polifacético de amplios conocimientos

 

Alfredo Vidal


Siempre se ha dicho que el empleado de banca desempeña una labor específica dentro de su profesión que, aunque no requiere de un gran esfuerzo físico, desde el punto de vista psíquico e intelectual, desgasta anímicamente a la persona, dejando inclusive secuelas físicas que aparecen cuando se llega a una edad relativamente madura. También hay que reconocer, que sobre todo en los últimos años, obtiene la prejubilación a una edad bastante temprana, pudiendo dedicarse a otras actividades de ocio, culturales y de temas de lo más heterogéneo.

Al hilo de lo expresado, hemos contactado con un personaje que abarca una enorme gama de actividades que ocupan su tiempo en prácticamente su totalidad aunque, bien es cierto, que cuando estaba en activo ya tenía ciertas inquietudes al respecto. Se trata de un hombre totalmente polifacético y es nuestro compañero, Alfredo Vidal. Como hace ya bastante tiempo que tengo el placer de gozar de su amistad, no me he podido substraer de realizarle una entrevista para que nos enriquezca a todos contándonos algunas de estas ocupaciones ilustrativas que desempeña con tanto dinamismo.

Nuestra primera pregunta, como hacemos siempre, es que nos matice de una forma personalizada su trayectoria en la organización de nuestro Banco.

Yo entré en el Banco en el año 1870, antes, después de mis estudios, había trabajado como administrativo en unas oficinas de Gallur que es el lugar donde nací. Inicialmente estuve en el negociado de Cuentas Corrientes, pero pronto pasé al Departamento de Extranjero, como oficial primero, donde permanecí más de veinte años. Después estuve de “volante” unos dos años y pasé luego a la oficina del Banco de Santander de Hernán Cortés, durante siete años, desempeñando también funciones de mi especialidad de extranjero, hasta que me prejubilé a la edad de cincuenta y cuatro años.

Yo, que te conozco desde hace tiempo, se que al pasar a tu nuevo estado, para ti, no significó, como les sucede a otros, ningún tipo de problema específico, ya que enseguida empezaste a dedicarte a lo que llamas tus hobbys, pero que representan actividades del intelecto de muy alto nivel, como son el cine, la música, la cosmología y la grafología. Como todas ellas son apasionantes, si te parece, me vas matizando correlativamente pasajes de todas ellas. Vamos a empezar con el séptimo arte, el Cine, del que sabemos que eres un auténtico estudioso y apasionado.

Efectivamente, siempre me ha apasionado el cinematógrafo, hasta tal punto, que ya estando en activo, como tenía las tardes libres, me veía todos los estrenos seguidos y se me acababan muy pronto. Me entusiasman las bandas sonoras de las películas y atesoro una auténtica colección de ellas en discos. De ahí, se puede decir, que apareció una de mis aficiones que es la de la expresión musical.

Tengo conocimiento de que también posees un ingente número de películas en DVD, ¿Tienes predilección por algún género en particular?.

Yo valoro mucho la calidad de las películas y no me defino por ningún género determinado, aunque siempre me ha gustado mucho el cine clásico y, por supuesto, el musical. Estoy muy relacionado con intelectuales apasionados del cine como mi amigo, Don Celestino, del Ateneo de Zaragoza, que es catedrático de Filología Inglesa de la Universidad, el crítico de Heraldo de Aragón, Fernando Gracia Guía o Alberto Sánchez, con los que comparto muy buenos momentos cinéfilos. Con respecto al volumen de películas que poseo, efectivamente, tengo muchísimas, pero también innumerables documentales y libros especializados en la materia, como uno sobre técnicas de montaje que estoy ahora estudiando.

Otro aspecto importante de tus ocupaciones es la música. Sin duda, eres un auténtico melómano.

Con relación a la música clásica, siempre me ha gustado, pero podemos decir que era un poco neófito, por lo que empecé a asistir a varios cursos especializados para incrementar mis conocimientos ya que nunca he sido un autodidacta. Concretamente ya he asistido a seis de ellos y me estoy enriqueciendo mucho.

También tengo entendido que estás estudiando piano.

Asistí cuatro años a clases particulares y tengo en mi casa un órgano, bastante bueno, con el que practico y ya domino más de sesenta partituras. Ahora bien, no me dedico a dar conciertos, sino que lo hago para mi propia satisfacción, aunque, alguna vez, entre amigos, interpreto alguna pieza.

¿Cuéntanos si perteneces a alguna entidad que dedique a estos menesteres musicales?.

Soy vocal de la Junta Directiva de la Asociación de Amigos de la Música de la Biblioteca de Aragón (A.M.B.A.). Soy socio de la Sociedad Filarmónica, donde comparto muy buenas relaciones, sobre todo con el Secretario General, Guzmán Guallar, compañero del Banco y gran amigo. Asisto también a los Cursos que imparte, Pilar López Mora, en la Biblioteca de Aragón, que abarcan todo tipo de expresión musical desde el punto de vista clásico.

De la música, vamos a pasar a otro “territorio”, donde precisamente en el Club has impartido conferencia, que es el estudio del Cosmos.

Yo empecé a interesarme por la Cosmología, hace ya más de veinticinco años, lo que pasa que en aquel entonces, en Zaragoza, no había mucha información, pero tuve la enorme suerte de contactar con un profesor de Físicas de Estados Unidos con el que hablé sobre el tema, con relación a si el universo es abierto o cerrado y él es el que me instruyó y me recomendó una serie de libros para estudiar y, como tengo bastantes conocimientos de matemáticas, me he versado durante mucho tiempo sobre esta materia y ya he pronunciado diversas charlas al respecto, concretamente en nuestro Club, en el Ateneo de Zaragoza y en la Asociación de Grafólogos.

De un aspecto excitante pasamos a otro no menos atrayente, la Grafología, el arte de saber discernir la personalidad de la gente mediante su escritura.

Pues si, dentro de mi curiosidad por conocer nuevos temas, comencé a estudiar en unos cursos que se impartieron, procedentes de la Universidad de Barcelona, y con el tiempo, pasé a pertenecer a la Asociación de Grafología, enriqueciéndome con los conocimientos de su Presidente, que también es Doctor en Psicología. En la actualidad soy vocal de la citada Asociación. Nos reunimos mensualmente y expresamos distintas ponencias. Yo, concretamente, he realizado el estudio sobre algunos personajes de distinción del siglo XX y en la actualidad me estoy dedicando a interesarme sobre el análisis del mejoramiento del denominado “currículo vitae”, desde el punto de vista grafológico, de aspirante a ocupar su primer puesto de trabajo.

Después de haber hecho el estudio grafológico de alguna persona ¿Admite la gente bien el resultado del mismo?.

Somos muy prudentes en este tipo de análisis, que se entregan de forma totalmente confidencial, y, solamente en casos muy concretos, de personas muy allegadas o muy amigas, se expresan en su totalidad, con virtudes o defectos. Hay que ser muy sutil para no herir susceptibilidades. La discreción es muy importante en este tema, ya que un grafólogo experto, como se dice vulgarmente, “desnuda” al personaje en cuestión. En concreto, e un conocido político, solamente analizamos el escrito y no la firma, ya que en el escrito se analiza como se proyecta el individuo a los demás y en la firma su yo o ego personal.

¿Estáis en la actualidad haciendo el estudio de algún personaje importante aragonés de alguna época?.

A petición del Presidente de la Asociación de Amigos de la Música de Zaragoza, que me regaló un contrato que firmó en el “Teatro Metropolitan Opera House” de Nueva York, en su día, el gran tenor aragonés, Miguel Fleta, que fue considerado uno de los mejores cantantes de todos los tiempos, nos vamos a reunir con el Presidente de la Asociación Grafológica para, junto a su biografía, publicar el estudio grafológico en la revista que tenemos en dicha Asociación y contrastar los dos aspectos. También, en la Sociedad Filarmónica, me solicitan el estudio de diversos músicos importantes que habían actuado en ella en diversas épocas.

De todas estas numerosas y notables actividades tuyas, nos has deleitado en nuestro Club con conferencias muy enriquecedoras y creo que también has impartido cursos en el Ateneo de Zaragoza.

Si, como gustaron mucho algunas conferencias que pronuncié, el Presidente del Ateneo me convenció para dar un cursillo de Grafología, que duró dos años, y fue muy grato para todos.

Como he comentado anteriormente, en nuestro Club ya has pronunciado dos conferencias, en concreto una sobre Grafología y otra del Cosmos, pero nos gustaría que nos hablaras de algún nuevo proyecto y sobre que versará.

Tengo en cartera tres temas que dejo a vuestra elección. Uno, podría ser el mejoramiento del estudio, desde el punto de vista grafológico, del “curriculum vitae”, que he comentado anteriormente, de hijos de compañeros que quieran acceder a un puesto de trabajo. Otro, es el desenvolvimiento y estructura de una Orquesta Sinfónica, mediante el desarrollo del Director de la misma, de los tiempos y de los instrumentos, en un programa interactivo y el último, es el desarrollo y comentarios de la película del director, Stanley Kubrick, “2001: Una odisea en el espacio”, a la que he dedicado bastante tiempo, y a pesar de que Kubrick dijo, que si alguien era capaz de entenderla habría fracasado como director, yo creo que casi lo he conseguido.

Escuchando a Alfredo Vidal el tiempo se nos ha pasado en un vuelo, pero antes de despedirle queremos solicitarle, que aconseje a esos compañeros, prejubilados o jubilados, que dicen que se aburren soberanamente y no saben en que invertir su tiempo.

Bueno yo, en mayor o menor medida, siempre he cultivado mis pasatiempos culturales y quizás, a los que no tengan tanta costumbre, al principio, se les hará un tanto gravoso, pero hoy en día, en nuestra ciudad, hay una gama muy importante de actividades, cursillos y charlas, que promueven entidades de crédito y diversos organismos, a los que se puede acceder muy fácilmente y abarcan los más variopintos temas, que pueden satisfacer a todo el mundo. No consiste sólo en levantarse y ver exclusivamente la televisión. A mí también me gusta, pero en según que momentos y en temas muy concretos. En definitiva, todo tiene su tiempo y su proporción.

Ha sido un auténtico placer el compartir tan agradables momentos con Alfredo Vidal escuchándole y deseamos que, pronto, en la Sala de Conferencias de nuestro Club, nos deleite y nos apasione con alguna de sus atrayentes charlas, expresando, con su fácil verbo, los amplios conocimientos que atesora.

Por Templar

Laura Folch

Futbolista de elite

 

Laura Folch


Por este espacio de preguntas y respuestas pasamos a presentaros el caso de Laura Folch Tello, gran futbolista que compite en este noble deporte en la elite y que, además, es nieta de nuestro compañero y presidente del Club, Ángel Tello Almenara.

De cualquier forma nada debe sorprendernos en este aspecto, ya que si la mujer está integrada de pleno derecho en nuestra sociedad actual, llegando incluso en muchas ocasiones a superar netamente al hombre ¿por qué no iba a hacerlo también en ese fenómeno de masas que es el fútbol?.

Estamos en el habitáculo de la Sala de Exposiciones de nuestro Club. y. Laura, se encuentra ya totalmente relajada, por lo que comenzamos con nuestro turno de preguntas interesándonos por sus comienzos.

¿Cuando empezó tu pasión por la práctica del fútbol?.

Pues empecé de muy pequeña en el colegio y como vieron que lo hacía bien me llamaron para jugar en un equipo de chicos.

Al ingresar tú en ese equipo mixto ¿Destacabas también jugando con hombres?

Naturalmente, era la figura del equipo.

¿Cual es tu posición en el terreno de juego?.

Juego de interior por la banda derecha, incorporándome con frecuencia al ataque.

¿Tus centros son peligrosos?.

Sí, me gusta dar lo que se denomina «el pase de la muerte«, para que la delantero centro fusile a la meta contraria.

¿Dominas el balón con las dos piernas, o tienes la pierna izquierda, como vulgarmente se dice, para subir al autobús?.

Soy diestra pero con la pierna izquierda también me desenvuelvo bien.

Actualmente juegas en un gran equipo de fútbol ¿Cuál es?

Juego en el «Transportes Alcanie«, en la Superliga Nacional.

¿Hablamos, en general, un poco de esta liga nacional de fútbol femenino y de tu equipo?

Efectivamente, jugamos a nivel nacional y cuando lo hacemos fuera de casa, nos desplazamos por toda España. Participan grandes equipos, como el Levante, Barcelona, Sevilla o Español.

¿En tu equipo, Transportes Alcaine, eres titular o algunas veces «calientas banquillo«?

Como sólo tengo dieciséis años y soy la jugadora más joven del equipo, en ocasiones, no empiezo el partido jugando y me espero a las sustituciones pero en bastantes partidos, juego de titular indiscutible. Hay compañeras de hasta treinta y dos años con mucha experiencia.

¿El entrenador que tenéis es hombre o mujer?

Es hombre y se llama, Nicolás Pedraza.

¿Qué opinas de su capacidad como técnico?

Es obvio que no soy yo las más indicada para opinar de él en ningún sentido, eso lo tienen que decir los seguidores del equipo. Cumple con su labor técnica y es bueno pero a mi me gustaría jugar con más asiduidad y que contara más conmigo.

¿Cuál es vuestra actual clasificación en esta Superliga femenina?

No estamos muy bien situadas, porque vamos las penúltimas, pero como la liga está concluyendo, ya nos hemos salvado matemáticamente del descenso, pues solo quedan dos partidos.

¿Continuarás al año que viene en el equipo?

Sí y espero jugar más a menudo de titular, al haber adquirido más experiencia, pero si alguna vez estoy de reserva, en espera de alguna sustitución, como soy disciplinada, acataré las instrucciones del entrenador.

¿Tú crees que el fútbol femenino tiene perspectivas de futuro y que se irá superando cada vez más?

Me gustaría decirte que tengo esperanzas de que así sea, pero como soy muy sincera creo que el fútbol masculino seguirá siendo el preferido de todos y, nosotras, no desapareceremos, pero seguiremos siendo las hermanas pobres de este deporte, practicándolo unas pocas enamoradas de él.

¿Crees que en España hay un buen nivel de fútbol femenino equiparable al del resto de Europa?

Totalmente, existen grandes jugadoras españolas que incluso superan a las extranjeras.

Los árbitros ¿también son hombres?

La mayoría si, pero también hay alguna mujer.

¿Qué tal es su nivel?

Con sinceridad te diré que sus actuaciones dejan mucho que desear, yo soy de las que opinan que en el fútbol los árbitros deberían ser profesionales.

¿Compaginas bien el fútbol con los estudios?

En la actualidad estoy estudiando tercero de «Esso» y, aunque no soy una gran estudiante, lo llevo bien.

¿Esperas llegar lejos en el fútbol y poder ser internacional?

Deseo que sea así, pues ya he sido llamada a la Selección Aragonesa Sub-18.

Tu abuelo seguro que está muy orgulloso de tí

Me viene a ver y es uno de mis grandes admiradores, pero aunque dice que juego muy bien, su opinión no vale porque es partidista.

Nuestro compañero, Agustín de Vicente, que asiste a la entrevista y ha visto jugar a Laura, corrobora que lo hace muy bien pronto se convertirá en una «crak» ¿La gente asiste a los partidos o hay «mucho cemento» en los graderíos?

Nosotras, este año, hemos sido muy apoyadas y la afición ha respondido, aunque en partidos de categorías inferiores va poca gente.

¿Cuál es vuestro terreno de juego?

El campo de «La Azucarera». Está bastante bien.

Si te ofrecieran un traspaso y tuvieras que trasladarte a otra ciudad ¿Lo harías?

Más adelante, en el futuro quizás, pero en este momento no. Creo que soy muy joven y lo primero son los estudios y la familia. En mi equipo juega una futbolista gallega que cobra. El resto de las jugadoras también tenemos algún pequeño incentivo.

Como hacemos siempre al final de nuestras entrevistas, le preguntamos a Laura, si quiere decir algo a los lectores y, en este caso, a las lectoras de «La Sirena de Aragón»

Pues animar a las chicas a que practiquen deporte, que es una actividad sumamente saludable, y que no tengan reparo en jugar al fútbol, ya que las mujeres también estamos capacitadas físicamente para practicarlo.

Y en el caso de Laura, lo hace admirablemente. Su abuelo me dice que la apodan «La Ronaldiña», ya que tiene una depurada técnica. Muchas gracias, Laura, por la deferencia de acceder a esta entrevista y te deseamos los más grandes éxitos como jugadora de fútbol. 

Por Templar

Alberto Martín Álvarez

Arbitro de Primera División
 

Alberto Martín


Dentro del controvertido, y de rabiosa actualidad, mundo del fútbol, ya han desfilado por nuestras páginas de «La Sirena de Aragón», dos jugadores del Real Zaragoza de elite, como Rafael Teresa y José María Encontra, pero hoy tenemos con nosotros a un personaje encargado de impartir justicia deportiva, durante los encuentros. Se trata de nuestro compañero, Alberto Martín Álvarez, arbitro de primera división durante muchos años.

Pero antes de entrar de lleno en este apasionante tema, le queremos preguntar a nuestro amigo Alberto sobre su trayectoria profesional desde el punto de vista bancario.

Entré a trabajar en el Banco de Aragón el año 1942, de botones. Al año siguiente, me presenté a unas oposiciones, aprobándolas, y durante un año fui «chupatintas» aspirante, pasando, al año siguiente, a ser auxiliar, ascendiendo por antigüedad en el escalafón hasta que, en el negociado de cuentas corrientes, accedí a la categoría de Jefe de Sexta. Presté mis servicios en este banco durante veintisiete años, cogiéndome la absorción del Banco Central, al que pasé a pertenecer. Pero al establecerse en Zaragoza una sucursal de la Banca March, pasé a pertenecer a su plantilla con la categoría de Jefe de Cuarta en grupo A, siendo apoderado. Esta entidad de crédito fue cambiando de nombres, pero yo pertenecía a ella hasta los sesenta y dos años en que obtuve mi jubilación, y ésta fue mi trayectoria bancaria.

Nuestra siguiente pregunta es obvia. ¿Cómo te vino la afición al fútbol y, por supuesto, al arbitraje?

De siempre, me ha gustado el deporte, practiqué el fútbol y, sobre todo, el atletismo, lo que me sirvió para estar muy preparado físicamente. Con respecto al arbitraje, en principio fue un hobby y empecé a los dieciocho años, ya que tenía un hermano, dos años mayor que yo, que era árbitro de regional. Entré en el Colegio de Árbitros y poco a poco fui avanzando en el escalafón, aunque siempre he sido consciente de que el árbitro, para una mayoría, es el garbanzo negro del fútbol. Fui árbitro hasta que hice la edad reglamentaria de cuarenta y siete años, que fue en la temporada de 1872-73, por supuesto en Primera División.

¿Seguiste después en algún aspecto relacionado con el arbitraje?.

Estuve, dos años, parado, pero luego ingresé en el Colegio de Árbitros, como directivo, y en la labor de formación de chicos jóvenes. Hace dos años lo dejé definitivamente para que venga savia nueva. Lamentablemente, no hay en la actualidad mucha vocación y, paradójicamente, cada vez hacen falta más árbitros por la masificación de partidos.

¿Nos puedes facilitar las temporadas que estuviste en cada división?.

Después de hacer el cursillo, en el año 1949, y ser meritorio, estuve muchas temporadas en tercera división, no sabría decirte cuantas. En segunda división, fueron dos y, ya ascendí a primera, donde permanecí doce años en activo hasta la edad reglamentaria.

¿Llegaste a ser árbitro internacional?.

Juez de línea si, pero aunque me ofrecieron la internacionalidad como árbitro, fue por una serie de circunstancias que no vienen ahora al caso y que te contaré fuera de la entrevista, y me negué rotundamente.

En tantos años habrás conocido a muchos jugadores.  ¿Tienes, el recuerdo de algún futbolista que, por su carácter o forma de ser, te impactara de alguna forma?.

Si no, amistad, después de compartir tantos momentos balonpédicos, si ha existido ese contacto de colegas; podríamos decir que unos le pegaban patadas a la pelota y otros tocábamos el silbato. He conocido a unos que eran buenos como futbolistas y, otros, buenos como personas, pero no voy a citar nombres, porque, quizás podría obviar a alguno que se lo mereciera más que otro.

De compañero de arbitraje, yo creo que si, que podrías citar a alguno

Cuando yo empecé, había auténticos maestros, de los que aprendí mucho. En Aragón ha habido grandes árbitros. Voy a citar, en primer lugar, a Julián Arqué Martín, internacional y apoderado de Banco Hispano Americano; Julián Rey Martínez, Ricardo Lacambra -también del Hispano-, José Luis Gaspar Forcen del Banco Central. Como verás, hay mucho empleado de banca con vocación de árbitro. Muy entrañable es mi amigo José Luis Villalba Arlegui, trabajábamos juntos en el banco y empezamos juntos en el arbitraje, fue muchas veces conmigo de juez de línea. Otro gran árbitro internacional aragonés es Adolfo Bueno Perales. Del resto de España, conservo grandes recuerdos de Juanito Gardeazábal, Gómez Arribas, Ramón Azón, y tantos otros amigos. Seguro que me he dejado alguno, que me perdone. En esto del arbitraje se hacen grandes amigos y todos nos ayudamos.

¿Después de tantos años en el arbitraje de elite, seguro que nos podrás contar alguna anécdota que te haya sucedido.

Algunas desagradables, sobre todo en regional, porque somos el patito feo de este deporte, sólo nos faltaba vestir de negro, aunque ahora afortunadamente les ponen «colorines» en la indumentaria. He salido custodiado por los guardias en muchas ocasiones; en segunda división, una vez fui detenido y pasé la noche en comisaría, por orden del gobernador civil de la zona insular en cuestión y, nos cancelaron los billetes de avión por alteración del orden público. Todo, porque estaba bien situado y concedí gol al equipo visitante, en un balón que había pasado totalmente la línea. Algunos jugadores del equipo local, me visitaron en comisaría y reconocieron la legalidad del gol.

Para relajar un poco la entrevista, en tono jocoso, también te diré que, en una ocasión, me tocó pitar un partido que duró dos años. No te sorprendas, porque el primer tiempo se jugó el treinta y uno de diciembre por la tarde y, como llovía a cántaros, se suspendió el partido y, el segundo, empezó a las doce de la mañana del primero de enero del siguiente año.

Con la televisión, que capta todas las jugadas que se producen desde distintos lugares y de una forma nítida ¿Es más difícil arbitrar ahora que antes?.

Arbitrar es muy difícil antes, ahora y en el futuro. Pero lo que llaman el «problema arbitral» no tiene remedio. Es cierto que la televisión aclara muchas cosas, pero se nos analiza desde un prisma muy partidista.

Al hilo de lo antes expuesto ¿Es Alberto Martín Álvarez, partidario de nuevas técnicas innovadoras, como la informática y otros medios sofisticados para ayudar al árbitro en su labor de juez?

Todo lo que sea facilitar que el fútbol sea un gran espectáculo -que algunas veces no tiene nada que ver con ello- me parece bien, pero para eso están los «sabios» de los organismos oficiales federados. Perdona, pero no me quiero aventurar a darte una respuesta concreta.

¿Qué opinas del nivel arbitral actual y el de tu época?.

Creo que se ha mejorado mucho. Ha habido mucha «universidad» en el arbitraje; desde el punto de vista cultural, al físico, está mucho mejor. Ahora bien, los problemas seguirán existiendo mientras se nos siga considerando los malos de la película. Yo recomiendo a los jóvenes, sobre todo, mucha humildad y capacidad de aguante.

¿Eres partidario de la profesionalización total de árbitro?.

A mí, personalmente, no me ha gustado nunca. Al que es mal árbitro, en definitiva lo echan. En mi época, teníamos que justificar unos ingresos de supervivencia económica al margen del arbitraje.

Recientemente, se ha publicado, que un árbitro internacional, se retira del fútbol por haber recibido amenazas de muerte ¿No se están sacando las cosas de conte4xto y entre todos estamos creando un monstruo deportivo difícil de controlar?.

Tienes razón, yo creo que esto se ha salido ya de madre. Este chico que citas es un árbitro sueco que es amigo mío y que ha arbitrado en Zaragoza. Él quería continuar, pero teme por su familia y lo tiene que dejar.

¿Qué opinas de la tan manida frase de la falta de unificación de criterios entre los árbitros?.

Las normas están bien dictadas por el Comité Nacional de Árbitros y siempre han existido numerosas reuniones para la unificación de criterios dentro del reglamente futbolístico, pero cada árbitro tiene su personalidad y está el agravante de la decisión en una décima de segundo.

¿Asistes a los partidos de fútbol?.

Me gusta sentarme en la grada, aunque a veces, por diversas circunstancias, me enfado porque, como me conoce mucha gente, algún desaprensivo se pone a hablar mal del árbitro gritando, con el único ánimo de ofender o de calentar la sangre. Además tengo ya setenta y nueve años y se me hace un poco duro asistir cuando hace mal tiempo.

Nuestro amigo nos ha dado una auténtica clase magistral y, como hacemos siempre, le invitamos a que nos cuente lo que quiera antes de terminar la entrevista.

Siempre se queda algo en el tiempo, y además, en esta profesión, siempre hay algún mal recuerdo o el mínimo resentimiento a alguna actitud grave sucedida en el pasado, pero lo mejor es olvidar y rememorar los buenos momentos, que también los hubo y afortunadamente en demasía. Agradecer también vuestra deferencia hacia mí, invitándome a esta entrevista, aunque ya sabéis que no soy muy amigo de someterme a ellas, pero quiero mucho al Club del Banco y a todos vosotros. Como final quiero decir, y dejarlo en el éter, que «LOS ÁRBITROS NUNCA SE VENDEN»

Como un caballero que es, Alberto Martín Álvarez, no ha querido profundizar demasiado en ese contubernio que es el fútbol profesional, donde tantos intereses creados existen y, donde las cifras de dinero que se mueven, son astronómicas y, naturalmente, el problema arbitral es muy grave y requiere una solución urgente. Le agradecemos profundamente su visita y es un auténtico placer el contar con su amistad de siempre.

Por Leandro

José María Encontra Tolosana

El magnífico de la banca y del fútbol
 

José María Encontra


Para todos representa un gran orgullo, el tener por compañero y, también amigo, a un futbolista que fue uno de los integrantes de los, para muchos, el mejor equipo que ha tenido el Real Zaragoza en toda su historia: «LOS MAGNÍFICOS».

Nuestro héroe es José María Encontra Tolosana, que cuando abandonó la práctica del fútbol de elite, muy castigado por las lesiones, a los veintisiete años, pasó a pertenecer a la plantilla del Banco de Santander por la puerta grande, ya que ingresó como Director de Sucursal. En la actualidad, se encuentra en situación de prejubilado y como tiene bastante tiempo para el ocio, nos hemos permitido la libertad de citarlo en nuestro Club para realizarle una entrevista -el personaje lo merece- y, José María, hombre extrovertido y de fácil verbo, ha accedido gustoso.

¿En qué Agencias del Banco estuviste ocupando ese puesto de responsabilidad?.

Pues, empecé en Torrero, donde estuve diez años, luego pasé a la Agencia de Madre Vedruna-León XIII y estuve otros diez años, posteriormente, volví otra vez a Torrero y permanecí cuatro años hasta que me llegó la jubilación.

José María Encontra tuvo la gran responsabilidad de ser jugador de fútbol de Primera División, durante mucho tiempo, y a gran nivel. Nuestra siguiente pregunta es obvia ¿Cómo empezó su afición al fútbol y cuales fueron los inicios como jugador?

Estudié el bachillerato con los clérigos de «San Viator», que fueron los que me inculcaron mi afición a este noble deporte, y, como me vieron cualidades, a los catorce años pasé al juvenil del Real Zaragoza, ya que en aquellos años no existía la categoría de infantil, y jugabas ya con chicos de diecinueve años, y allí estuve hasta los dieciocho años, que me pasaron al equipo filial, que entonces se llamaba «El Juventud». Allí estuve un año y, al año siguiente, me cedieron al «Sporting de Gijón».

¿Cuánto tiempo estuviste jugando como cedido en el «Sporting de Gijón»?.

Un año. Al año siguiente, junto a José Luís Violeta, nos cedieron al «Calvo Sotelo de Puertollano», donde permanecí otro año, y ya, definitivamente me admitieron en la primera plantilla del Real Zaragoza.

¿Cuál fue la trayectoria de tiempo como profesional, en la plantilla del Real Zaragoza?.

Fue de seis años. Ya que tuve una infección de garganta que me afectó a las dos rodillas, que se me quedaron enquistadas, y me las tuvieron que abrir las dos, sufrí mucho. Concretamente, permanecí en el Real Zaragoza hasta el año 1977 y, posteriormente, nos traspasaron, al «Recreativo de Huelva», a Sigi, Villacampa, Gozalo y a mí.

Tuviste la gran satisfacción, creo, de pertenecer al equipo en su época más gloriosa, la de «Los Magníficos».

Jugué junto a todos ellos. Cuando pasé al equipo, junto a Violeta, del equipo filial, es cuando llegó Marcelino, que estuvo un tiempo sin jugar, casi dos años, ya que el delantero como titular era Murillo.

A pesar de tener como compañeros a los Cinco Magníficos y ocupar plaza como extremo izquierdo, creo que fuiste muchas veces titular en el equipo.

Ya sabes que en Zaragoza, al jugador de la cantera se le exige demasiado, pero tuve una muy buena racha cuando estaba de entrenador Roque Olsen. También, tuve la desgracia de que, en aquella época, no existían los cambios durante el partido y había una alineación titular, con un equipo muy compacto y con un gran espíritu de sacrificio, que llegaban a jugar hasta lesionados.

¿Qué entrenadores has tenido en tu trayectoria como jugador?

A César, en dos ocasiones, a Roque Olsen, a Luis Hon, con el que ganamos el «Trofeo Carranza», a Ramallets y a Daucik.

¿Qué títulos ha obtenido, José María Encontra, como jugador del Real Zaragoza?

Pues, la «Copa de Ferias», que se disputó la final en Barcelona con muy poco público, el «Trofeo Carranza» y dos «Copas del Generalísimo».

José María Encontra, era un extremo izquierda muy rápido, de los que corría la banda hasta el banderín de corner o se iba derecho como una bala al poste de la portería. Aunque llevabas el número once a la espalda, como Carlos Lapetra; erais jugadores con distinta concepción del juego y, por supuesto, compatibles en el terreno de juego ¿Verdad?

Si, Carlos Lapetra, era muy distinto a mí. Su estilo de juego era el de un extremo retrasado que jugaba como centrocampista. Fue un precursor, iniciaba la jugada desde atrás, de una forma muy anárquica. Para mí ha sido uno de los mejores jugadores españoles de todos los tiempos. Naturalmente que éramos compatibles y, de hecho, hubo un año que jugamos dieciséis partidos juntos. Yo era también un jugador bastante polifacético y cuando, alguno de ellos no jugaba, me acoplaba perfectamente a cualquiera de los dos extremos de la delantera.

Yo, llevo muchos años siendo socio del Real Zaragoza -ahora abonado-, tengo el número 828, y presencié, en La Romareda, la carrera balompédica de José María Encontra. En otra época y bajo otras circunstancias, con otros compañeros de equipo, que no hubieran tenido la enorme calidad técnica de los cinco magníficos; por ejemplo, en la liga actual ¿Hubiera hecho, José María Encontra, una carrera más prolífica en el mundo del fútbol?

Aunque yo tenía tres años menos que el menor de ellos, es que eran jugadores totalmente consagrados. Canario había sido campeón de Europa con el «Real Madrid», Santos y Villa eran internacionales y Marcelino y Lapetra fueron campeones de Europa con la Selección Española. Era muy difícil meterse en esa delantera y yo, sin ningún animo de pedantería, jugué muchos partidos junto a ellos y, tengo que confesar, que todos me trataban con mucho cariño cuando entraba en el equipo. Con respecto a si en otra época podía haber jugado más, no te puedo decir. Es muy difícil el profetizar.

¿Sigues teniendo algún contacto de amistad o de relación con estos grandes jugadores?

Eso no se pierde nunca. Sobre todo con los que permanecen en Zaragoza, como Reija, Violeta, Pais o Canario. A Villa lo veo menos, aunque la peña «Los Magníficos», a la que , por supuesto, pertenezco, le va a hacer, en breve, un homenaje, ya que no hace mucho estuvo delicado de salud.

El fútbol que se practicaba cuando tu jugabas ¿era distinto del actual?

Totalmente, ha cambiado hasta el material deportivo. El nuestro era un equipo que se hizo bajo unas circunstancias muy especiales, se practicaba un fútbol brillante de alto espectáculo. También existía una camaradería difícil de igualar actualmente. Especialmente, contribuyó mucho a todo esto, el Presidente que teníamos, Don Waldo Marco.

¿Cree, José María Encontra, que la época que le tocó vivir como futbolista de elite, ha sido la más importante de toda la historia del «Real Zaragoza»?

No soy yo el más indicado para decirlo, pero es muy raro encontrar un equipo de esas características ahora. Como te he dicho antes, jugadores como Lapetra y Marcelino ganaron la copa de Europa de Selecciones, con el célebre gol de cabeza de Marcelino a Rusia. Lo que sí es cierto, que llenábamos cualquier campo al que íbamos, en España y fuera de ella.

Nos han comentado, durante esta entrevista, que una grave lesión truncó tu carrera deportiva. En el aspecto de la medicina deportiva ¿se ha avanzado mucho?

Afortunadamente, muchísimo. Yo estuve cuatro años, sin que supieran diagnosticarme lo que tenía. Me decían que era «bursitis» -el mal de las monjas-y eran unas anginas infecciosas que me producían reuma en las articulaciones, sobre todo en las rodillas, que me hacían salir al campo muy mermado de facultades. Estoy convencido de que en las circunstancias actuales no hubiera sucedido aquello.

José María Encontra, sigue en «La Romareda» el panorama futbolístico actual, o está desligado del fútbol.

En absoluto. El «Real Zaragoza» es el equipo de mi alma y lo sigo y lo apoyo, vaya a donde vaya.

¿Qué opina, Encontra, del Real Zaragoza actual?

Al principio de la temporada, se crearon unas ilusiones muy altas, dijeron que iban a clasificarse para Europa y, como los resultados no acompañaron, el equipo se desinfló un poco, pero ha cogido las riendas de nuevo y ya está muy asentado.

¿Ha tenido algo que ver nuestro común amigo, Víctor Muñoz

Por supuesto, Víctor, es un chico que está preparadísimo y que puede llevar al «Real Zaragoza» a cotas muy altas, pero le hace falta tiempo y que le dejen trabajar. Ha cogido al equipo en un estado anímico muy peligroso.

Después de «colgar las botas» ¿Ha seguido, Encontra, de alguna manera ligado al fútbol?

En el año 1974, me saqué el título de «Entrenador Nacional» junto a Peiró, Luis Costa, Gento o Luis Aragonés, pero me surgió la oportunidad de entrar en el Banco de Santander y, tengo que confesar, que no me arrepiento en absoluto de la decisión que tomé, aunque tuve que trabajar muy fuerte y muy duro. El Banco nos hacía cambiar todos los años de piel como las serpientes; ¡Ja, ja, ja!… Pero era un trabajo que me gustaba, aunque había mucha presión. Veintiséis años de mi vida los he dejado como bancario.

¿Nos puedes contar alguna anécdota como jugador del «Real Zaragoza»?.

Muchas, porque como he dicho anteriormente, existía una gran convivencia en el equipo. En una ocasión, que íbamos a jugar a Sevilla, le comenté a Yarza que nunca había estado en esa ciudad. Al día siguiente, por la mañana, me llamaron a la habitación del hotel para que bajara y en la puerta, me estaban esperando, Carlos Lapetra y Villa, en un coche de caballos, y me dieron una vuelta por Sevilla. Visitamos «El Parque de María Luisa» y terminamos en la calle de «Las Sierpes» en un bar, donde comimos unas cigalas esplendorosas, bien regadas con excelente cerveza. No me dejaron pagar nada y me trataron como a un rey, fue un detalle muy bonito.

Compañerismo total y gran madurez, a pesar de ser tan jóvenes, yo creo que aún pervive en el mundo del deporte y del fútbol en la actualidad.

Sí, el futbolista de elite tiene que madurar muy pronto y tener un espíritu de sacrificio grandísimo, que le sirve, posteriormente, cuando termina tan joven su carrera deportiva. Por eso, el futbolista, es muy raro que se convierta, posteriormente, en un fracasado, aunque siempre, como todo en la vida, hay excepciones.

Ya nos despedimos de nuestro amigo con un excelente sabor de boca. El fútbol, le dio la oportunidad de conocer a mucha gente y muchas tierras y, posteriormente, en su actividad bancaria, ha dejado a sus compañeros y amigos ese patrimonio de grandes virtudes, siempre dentro de una mentalidad de buen deportista y excelente persona. En el próximo partido, seguramente, nos veremos en «La Romareda», ese estadio donde tanto sufrimos, pero donde también obtenemos grandes alegrías, sobre todo, los que vivimos la época de José María Enconta Tolosana.

Por Leandro

Asociación de amigos del Camino de Santiago de Zaragoza

Camino de Santiago de Zaragoza

 

 


Desde el inicio de la creación de «La Sirena de Aragón«, en nuestro apartado de entrevistas, han desfilado los más diversos personajes, cuyas actividades son de lo más variopinto; pero, en esta ocasión, hemos invitado a los componentes de una asociación cultural que dedica su actividad a un sentimiento de solidaridad digno de encomio: «La Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Zaragoza«.

Muchos son los compañeros pertenecientes a la misma, aunque no todos, por razones de salud o de edad, son los que se pueden permitir el placer de totalizar la ruta. Yo, en mi modestia, puedo decir que ya pasados los setenta años, me inicié y disfruté de parte del «camino«. Admiro a compañeros como Paco Agudo, al que conocí hace cincuenta años, y a Antonio Garralaga, Ángel Paradera y otros, que caminan más por el norte de España que por las calles de Zaragoza.

Para que, cumplidamente, nos hables de este apasionante tema, compartimos una mesa en nuestra sede social, con una representación de esta Asociación, que además son compañeros nuestros y miembros del Club: El Presidente, José Ramón Barranco del Amo, Luis Miguel Bona Trigo, antiguo componente de la Directiva y hombre curtido por esos divinos senderos, y Rafael Navarro García, pintor de excepción, Presidente de la Asociación de Amigos de la Capa y peregrino neófito, pero que está encontrando un sentimiento espiritual nuevo.

La primera cuestión que planteamos es obvia y se la realizamos a José Ramón Barranco ¿Qué son los «Caminos de Santiago» y, por supuesto, sus orígenes?.

Son incontables pero hay una frase que los define: «El Camino de Santiago empieza en la puerta de la casa del peregrino». Pero el camino histórico es el que se denomina «camino francés«, que entra en España, bien por Roncesvalles, o bien por el Somport. El de Somport, es el que entra en Aragón, en la denominada vía tolosana, aunque hay otros diversos como el Camino Jacobino del Ebro que viene desde Tolosa.

Vamos a remontarnos al pasado histórico y, como tenemos la suerte de contar con Luis Miguel Bona, hombre que atesora una gran erudición al respecto y que además posee un fácil verbo, le rogamos que nos hable de los orígenes ancestrales del tema que nos ocupa.

De todos es sabido que Santiago fue uno de los discípulos más íntimos de Cristo. Santiago fue decapitado por Herodes Agripa, entre el año cuarenta y uno y cuarenta y tres, arrojándose su cadáver a un vertedero para evitar que sus seguidores se hicieran con él, pero consiguieron rescatarlo y se embarcaron en una barca sin gobierno en el puerto de Jaca, arribando a las costas de Galicia. anduvieron errantes durante algún tiempo huyendo de la persecución del rey Rugio, ero la reina Lupa, en principio de instintos lividinosos, se compadece de ellos y les cede un solar próximo a su palacio.

Allí queda establecida una primera capilla que, posteriormente, Alfonso I el Magno, engrandecerá. Termina la leyenda, por las conquistas celtas, y transcurren los siglos hasta que, una noche, un monje observa unas luminarias y da cuenta de este fenómeno paranormal al Obispo de la Diócesis, el cual ordena realizar una excavación y aparecen tres catafalcos que se identifican como los de Santiago y sus dos discípulos y se comunica el acontecimiento al rey, Alfonso II el Casto, el cual se desplaza al lugar de los hechos, lo que constituye el primer camino de peregrinación. El prodigioso descubrimiento es puesto en conocimiento del Papa, que promulga una bula dando a conocer el descubrimiento de la tumba del Apóstol Santiago. Estos sucedidos últimos acaecieron sobre el año 822, y a partir de aquel entonces empieza el fenómeno de la peregrinación, primero por vecinos de localidades limítrofes y posteriormente, a través de los ciclos épicos carolingios, a toda Europa. Los siglos XI y XII fueron los más prolíficos, calculándose que durante este período se desplazaron a Santiago más de doscientos millones de peregrinos.

Lo que nos ha contado nuestro amigo Luis Miguel no son unos hechos, sino una auténtica clase de historia. Pero volvemos con nuestro amigo José Ramón Barranco para que nos explique ¿Qué es la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Zaragoza?.

Se fundó el año 1987. Fue éste un año muy importante, porque en el mismo se celebró en Jaca el primer Congreso Internacional de Asociaciones del Camino de Santiago y nacimos a través de esta contingencia. En diecisiete años de vida, hemos ido creciendo y en la actualidad somos setecientos setenta asociados. Una de nuestras misiones principales es la de atender a los peregrinos y, nosotros, les facilitamos la necesaria credencial y todo tio de asesoramiento. Otro aspecto que nos ocupa es el de mantener en Aragón el camino bien conservado y señalizado. También celebramos, todos los años, unas jornadas culturales donde se imparten conferencias, hacemos un concurso fotográfico, celebramos la fiesta del Apóstol, el día veinticinco de julio, y tratamos que las instituciones nos apoyen en el mejoramiento del camino, aunque bien es cierto que con resultados poco halagüeños.

Al hilo de las respuesta, vamos a centrarnos en un tema muy misericordioso y altruista, que es la hospitalidad y ayuda al peregrino durante el camino. Nos contesta, José Miguel Bona.

Yo me precio de ser hospitalero voluntario y estamos encuadrados en un grupo nacional que presta sus servicios en los albergues, encargándonos de su provisión de víveres y enseres, llegando hasta incluso a cocinar los alimentos que son de menester. Mientras haya albergues bien atendidos pervivirá el camino, ya que, concretamente, en épocas pasadas, sobre todo durante la desamortización de Mendizábal, que embargó las propiedades de la Iglesia, que era la que se ocupaba de los albergues, languidecieron las peregrinaciones. Yo estoy muy orgulloso de mi misión y de poder facilitar a los caminantes un techo, una litera donde dormir y, sobre todo, nuestro apoyo y nuestra incondicional ayuda dentro de nuestras posibilidades.

Del Presidente de la Asociación y de un hospitalero y veterano peregrino, pasamos a uno muy reciente, Rafael Navarro. Le rogamos que nos hable de sus recientes experiencias y de esa dureza del camino.

Éste es el primer año que he hecho el camino y próximamente lo voy a volver a repetir, pero las sensaciones que he experimentado son profundas y enriquecedoras. Yo las llamaría casi místicas. La sensación de cansancio es grande, pero la paz del descanso y de la soledad es indescriptible, no se puede expresar con palabras, hay que vivirlo, valoras los pequeños detalles que pasan desapercibidos en la vida cotidiana. Además reinan la camaradería y las buenas relaciones humanas.

José Miguel y José Ramón corroboran las ensoñadoras sensaciones de Rafael, pero el tiempo pasa inflexible y tenemos que interrumpir nuestra tertulia, ya que en esto se ha convertido la entrevista, aunque nos gustaría que su Presidente, José Ramón Barranco, la despidiera con unas últimas palabras.

Solamente invitar a los lectores de «La Sirena de Aragón» a que realicen el Camino de Santiago, y si no lo pueden efectuar completo, por las limitaciones de edad o de estado físico, que hagan algún tramo, yo les garantizo que no se arrepentirán nunca, por algo se le ha concedido recientemente el Premio Príncipe de Asturias a la concordia 2004. Fue declarado Patrimonio de la Humanidad; no solamente es edificante, desde el punto de vista místico y cultural, sino por la apreciación de nuestra maravillosa naturaleza, con esos amaneceres y atardeceres que nos hacen encontrarnos con lo más profundo de nosotros mismos. Hacedlo, será una de las experiencias más gratas de vuestra existencia.

Agradecemos profundamente a nuestros compañeros sus palabras. Y sólo me resta ahondar en todo lo que han expuesto e incidir en la invitación. Mi gratificante experiencia lo confirma.

Por Agustín de Vicente Salesa

Rafael Teresa

Jugador del Real Zaragoza y técnico de fútbol

 

Rafael Teresa


Nuestro compañero Rafael Teresa, en su época, fue jugador del Real Zaragoza, y posteriormente, cuando colgó las botas, fue entrenador y técnico de fútbol ocupando cargos importantes en el balompié aragonés.

Ante sus méritos deportivos queda plenamente justificado que «La Sirena de Aragón» tenga el gran placer de realizarle una entrevista, ya que Rafael Teresa, hombre campechano y de excelente verbo, tiene mucho que contar del mundo del fútbol que tantas pasiones despierta.

La primera pregunta que le formulamos a nuestro compañero, naturalmente, tenía que ser ¿Cómo apareció en ti la afición al fútbol y cuales fueron tus inicios como jugador?.

Los inicios míos fueron muy curiosos, ua que, en mi época, hasta que no cumplías los quince años no te admitían en un equipo y solo había cuatro equipos juveniles que eran: El Zaragoza, el Hernán Cortés, el Arenas y el Cella y con tantos chavales que jugaban al fútbol, pues no había equipos para todos. Yo entré de botones en el Banco de Aragón en noviembre del año 1953, en la entidad había un equipo de fútbol donde, por cierto, dos de los jugadores eran también árbitros, Martín Álvarez y Villalba. Y, precisamente, fue Martín Álvarez (que posteriormente excelente árbitro de Primera División el que me animó y me preguntó si me gustaría dedicarme al fútbol más en serio.

Me imagino que tu respuesta sería afirmativa.

Naturalmente, entonces Martín arbitraba en Tercera División y tenía algunas amistades. Ahora bien, yo le dije que a mi me gustaría jugar en el Real Zaragoza. Así que me acompañó a las oficinas del Club, que estaban en la calle Requeté Aragonés -ahora Cinco de Marzo- y me presentó al técnico Paco Cubero, el cual me comentó que se organizaba un torneo de juveniles en los campos de «San Antonio» en Torrero y me hizo firmar, incluyéndome en un equipo que se llamaba el «Stanford» y nos quedamos campeones. También, me vió otro técnico, Juanjo Jugo y afortunadamente me dejaron en el equipo juvenil del Real Zaragoza.

Después ¿seguiste en el Real Zaragoza o pasaste a otro equipo?.

Cuando cumplí los dieciocho años, me cedieron al Ejea y allí conocí a la que hoy es mi mujer y, el segundo año, el Real Zaragoza parece que se desentendió de mi y me quedé en el Ejea, teniendo la fortuna de quedarnos campeones de tercera división y el Real Zaragoza, por esta circunstancia, me repescó.

Y, ya ¿te quedaste en el club?.

El primer año, me cedieron al Amistad que era el equipo filial -como ahora el Zaragoza B- y me tuve que ir a cumplir el Servicio Militar, tocándome a Ceuta. Cuando volví jugué algunos partidos, pero como no era titular habitual me cedieron al Lérida y allí tuve la desgracia de sufrir una lesión de rodilla, y aunque mi carrera profesional se prolongó cuatro años más (llegando a militar también en las filas del Algeciras) me retiré del fútbol profesional.

¿Cual era la posición habitual en el campo de Rafael Teresa?.

Empecé jugando en el centro del campo, de media punta, que se dice ahora, pero en el Real Zaragoza jugué siempre de extremo derecha por la banda.

¿Regresaste entonces de nuevo al Banco?.

Si, D. José Joaquín Sancho Dronda (gran aficionado a este deporte y directivo del Real Zaragoza), que era el Director General Adjunto del Banco, me había concedido la excedencia para dedicarme al fútbol como profesional y no tuvieron inconveniente en admitirme de nuevo. Bastante recuperado de la lesión, y para matar el gusanillo, fiché de nuevo por el Ejea y después por el Calvo Sotelo de Andorra, donde permanecí nueve años.

¿Que jugadores compartieron equipo contigo cuando militaste en las filas del Real Zaragoza?.

El primer año que jugué, estaban Yarza, Lasheras, Alustiza, Baila, Gil Rubio, Torres, Estiragués, Murillo…. y en el segundo año ya empezaron a llegar alguno de los «magníficos» como Marcelino.

¿Cuántos años militaste como jugador del primer equipo del Real Zaragoza?

Concretamente, tres años y tuve muy mala suerte porque ficharon a un extremo derecha del Atlético de Madrid, que se llamaba Miguel, que había sido internacional, y me quitó el puesto. Y, entonces, el entrenador, César Rodríguez me planteó la posibilidad de irme al Lérida para no estar inactivo.

En el Calvo Sotelo de Andorra, tengo entendido que si demostraste tu valía como jugador.

Nos quedamos dos años campeones de tercera división y estuvimos a punto de subir a segunda, ya que no existía la denominada 2ª B, pero como la mayoría de los jugadores no éramos profesionales no pudo ser, porque económicamente el equipo no se hubiera podido mantener.

Otra pregunta, Rafael, que no podía omitir ¿Qué pasa con la cantera aragonesa, a la que tampoco se mira y se pierden jugadores como tú, que tenías todo el porvenir del mundo?.

Quizás, no tengan toda la culpa los técnicos y directivos, ya que la afición siempre la reclama, pero al jugador aragonés se le exige demasiado. En el ánimo de todos están los casos de José Luis García Traid, Víctor Muñoz, Molinos o ahora Cuartero. Espero que Cani triunfe.

Ahora, quiero que Rafael Teresa me hable de su faceta de técnico, después de que colgó las botas ¿Cuéntame?.

Después de mi retirada del fútbol con treinta y cuatro años, me saqué el carné de Entrenador Regional y Conrado Matamala, que había sido mi entrenador en el Calvo Sotelo, era Director de la Escuela de entrenadores y me hizo profesor de esa escuela. Junto a Enrique Yarza enseñábamos técnica y táctica y después entrené a la Selección Juvenil Aragonesa durante cuatro años, perteneciendo ya al Real Zaragoza como técnico, siendo segundo entrenador del filial, junto a Manolo Villanova, y primero de los infantiles y además he viajado mucho haciendo informes para entrenadores como Lucien Muller, Boskov, Radomir Antic, Manolo Villanova y Luis Costa, con el que he estado muchos años, y también he sido nueve años profesor y después, director de la Escuela de Fútbol Base de la Federación Aragonesa de Fútbol.

Y, ahora ya, ¿definitivamente retirado de toda actividad futbolística?.

Sí, las horas que no pude dedicarles a mis hijos, se las dedico ahora a mis cinco nietos y soy plenamente feliz, aunque sigo viendo fútbol, porque es mi pasión de siempre.

Al hilo de la respuesta de Rafael, mi última pregunta que formulo es obvia ¿Qué opinas de la época de vacas flacas y de incertidumbre que estamos viviendo los aficionados y todos lo que sentimos como muy nuestro al Real Zaragoza?.

Yo siempre he sido socio del Real Zaragoza y lo sigo siendo, nunca me he beneficiado de mi condición de jugador y de técnico. Como aficionado sufro mucho y siento lo que estamos viviendo pero, hace tres años, ya dije que se veía venir esta situación. El problema no es de entrenador, es de plantilla. Al jugador hay que estimularlo mucho para sacarle todo el rendimiento y hay que tener mucha paciencia. Yo creo que ascenderemos pero la afición tendrá el 99% de culpa, en un sentido o en otro, con su incondicional ayuda. Y no nos olvidemos que equipos que han pasado por unas circunstancias parecidas a nosotros en el pasado, están al borde del abismo o desaparición.

Ésta es la opinión de Rafael Teresa de un tema candente de actualidad y se la teníamos que formular. Vdes., queridos lectores, podrán estar o no de acuerdo. Lo cierto es que ha sido una auténtica satisfacción el dialogar con nuestro compañero, que en este difícil pero apasionante universo del fútbol lo ha sido todo y es un orgullo el que sea compañero nuestro en el Banco una figura una señera como él. Seguramente, nos volveremos a ver el próximo domingo en las gradas de «La Romareda».

Por Leandro

José Laporta Oller

Cinéfilo y coleccionista

 

José Laporta


Siempre se ha dicho que el empleado de Banca es un hombre polifacético y muy moldeable en cualquier tipo de circunstancias, quizás debido a los múltiples procesos de adaptación a los que se ha tenido que amoldar a lo largo de las vicisitudes que llevan implícita su profesión.

El paradigma más concreto lo tenemos en nuestro compañero, José Laporta.  En la actualidad, se encuentra prejubilado, pero él siempre ha tenido una variopinta gama de actividades lúdicas y culturales al margen de su trabajo. Nos hemos reunido en la sede social de nuestro Club, delante de una caña de cerveza, para que nos hable de sus muchas facetas, en las que destacan el cine, el coleccionismo y las exposiciones. Es secretario y socio fundador de la prestigiosa tertulia cinematográfica, «Perdiguer» y socio fundador de la «Asociación de Amigos de la Música de la Biblioteca de Aragón».

Nuestra primera pregunta es obvia ¿Cómo nació en ti esa afición que tienes a todo lo concerniente al cinematógrafo?.

Prácticamente desde que tuve uso de razón, yo nací en Madrid y mis padres me llevaban mucho al cine -«Lusarreta» y «Carretas»- desde los cuatro o cinco años. Pronto nos trasladamos a Zaragoza y allí continué con mi afición. Recuerdo que iba a los cines «Torrero» y «Venecia», que proyectaban programas dobles, y, a partir de los dieciséis años, todo tipo de películas, ya que hasta que no cumplías esa edad, sólo se podían ver películas toleradas y para niños. No te dejaban entrar y los porteros eran muy «huesos» y te pedían el Documento Nacional de Identidad para comprobar la fecha de nacimiento.

¿Hablamos de la tertulia «Perdiguer«?.

Independientemente de mi familia, una de las cosas más importantes que me han pasado en mi vida fue el conocer a ese gran cinéfilo y extraordinaria persona que es Ramón Perdiguer y fundar la tertulia que lleva su nombre. Comenzamos trece personas y en la actualidad somos cincuenta y nos reunimos oficialmente una vez al mes pero a lo largo del mismo nos vemos en muchos acontecimientos relacionados con miembros de ella, pues tenemos críticos de cine, escritores, pintores, etc. Hablamos de diversos temas pero principalmente de las películas que hemos visto durante ese período de tiempo y programamos actos al respecto.

¿Tenéis muchas actividades?.

La Tertulia, en estos momentos, está presente casi al cien por cien en la mayor parte de los Festivales de Cine que tenemos en todo Aragón, bien participando de alguna manera en la organización de los mismos o como jurados, como articulistas en las revistas de esos festivales, etc. Asimismo, estamos presentes en mesas redondas de temas de cine, en exposiciones, como la más reciente de «Travesía» en el «Palacio de los Condes de Sástago», u organizando ciclos de cine por parte de algún miembro de la tertulia, en la Universidad o en otros ámbitos.

Tengo entendido que también colaboráis con «El Corte Inglés» en su Ámbito Cultural.

Sí, todos los meses, en el Salón de Actos del Paseo de Independencia, celebramos los centenarios del nacimiento de actores, actrices y directores más famosos, como por ejemplo del Director Willian Wyler, de los actores Clark Gable y Gary Cooper, el cincuentenario del estreno de la película «Cantando bajo la lluvia; una sesión homenaje, que acabamos de celebrar en honor del actor, recientemente fallecido, Gregory Peck o la que vamos a celebrar en octubre en memoria de la también desaparecida Katherine Hepburn.

También, os desplazáis para asistir a muchos eventos cinematográficos.

He asistido, últimamente, al cincuenta Festival de Cine de San Sebastián, a la Semana de Cine y la Imagen de Fuentes de Ebro, al Festival de Cortometrajes de Ponferrada (León), a las Jornadas de Cine «Florian Rey» de la Almunia de Doña Godina, al Festival de Cine de Huesca, al Festival de Cortometrajes «Segundo Chomón» de «El Corte Inglés», el Festival «O Buxo» de Cortos de Cine Fantástico y de Terror de Javierrelatre (Huesca), al Festival de Cine Mudo de Uncastillo y al Centro «Luis Buñuel» de Calanda (Teruel). Como podrás apreciar no paramos.

Otra faceta cultural tuya es el coleccionismo ¿Qué colecciones atesoras?.

Desde niño, he sido un coleccionista sempiterno, siempre me ha gustado guardar cosas. Guardo una completísima colección de prospectos de cine. También tengo programas de mano de revista, teatro, circo, ballet, folklore, tebeos y cuentos. Albunes de estampas, calendarios, llaveros, pins, chapones, emblemas de Auxilio Social, libros de lance, sellos, billetes de lotería… Como podrás apreciar, un poco de todo. Precisamente, en «La Sirena de Aragón», en ocasiones, hablo de mi afición. Ya he escrito sobre el coleccionismo en el cine, circo y, en este número, dedico un artículo a ese género musical tan entrañable que es «La Revista» y pronto escribiré otro dedicado al ciclismo y quiero hablar también de teatro. Por supuesto, que mis artículos los ilustro con grabados y fotografías de mis colecciones.

Oro aspecto muy importante tuyo, en tus prolíficas actividades, es la de organizador y montador de exposiciones, algunas de auténtico prestigio en Zaragoza.

Es un trabajo muy arduo y que lleva mucho tiempo, pero yo lo hago con gusto. Te voy a citar algunas de las que he organizado y montado: Cuando se cumplió el centenario del nacimiento de Luis Buñuel, el Gerente que había entonces en la Biblioteca de Aragón, Joaquín Mateo Blanco, me rogó que se la montara en la Biblioteca y lo hice con sumo gusto y satisfacción, ya que tuvo una repercusión enorme en Aragón a nivel de visitantes y de los medios de comunicación. «Tebeos de Anteayer y Cuentos -años, 30 al 60-» con ejemplares todos originales, en los que el 90% eran míos, en la «Galería Impresionistas» (ya desaparecida). Exposición monográfica de «La Asociación de Amigos de la Música de la Biblioteca de Aragón» en colaboración con su presidente, Miguel Ángel Santolaria, y de la que soy socio fundador, dedicada a la memoria de la gran soprano de fama internacional, nacida en Zaragoza, Pilar Lorengar; se expusieron todo tipo de artículos de la diva, algunos prestados por su marido, el doctor Jürgen Schaff, que iban desde fotografías, discos, artículos de prensa mundial, y utensilios personales, hasta vestidos de sus intervenciones en conciertos y óperas. He ayudado a montar varias exposiciones de Mariano Pallarés, «Record Guiness de Fotos Dedicadas», en Zuera, en nuestro Club de Empleados y en «La Asociación de Costumbres Aragonesas». Igualmente, las exposiciones «Cine de Terror» y una sobre el actor y director «Woody Allen», montada en las «Bodegas Perdiguer» de la calle de San Pablo y organizadas por nuestra Tertulia.

Hablar con José Laporta de tan diversos temas es un auténtico placer, y, en este caso, no es ningún cumplido, pero su tiempo y el mío se nos ha acabado. Aunque Vdes., no se preocupen, porque en todos los números de nuestra revista nos deleita con sus amenos, ponderados y documentados artículos de tantos y tantos temas que nos apasionan. No nos despedimos de él, en este caso el «hasta pronto» es sincero.

Por Leandro